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HASTA QUE SEA LEY: La Ley de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis, ITS y Tuberculosis se presentó por cuarta vez

Luego de haber perdido estado parlamentario al no haber sesiones extraordinarias en febrero, el 3 de marzo el proyecto de las organizaciones se presentó una vez más vez. Con la firma de Carolina Gaillard, Daniel Gollán, Maxi Ferraro, Silvia Lospennato, Mara Brawer, Gabriela Estevez, Miryam Bregman y una treintena de diputados de casi todos los bloques, se espera tener una media sanción en el primer trimestre de 2022.

La respuesta es integral porque incluye investigación, prevención, diagnóstico, tratamiento, cura, rehabilitación, cuidados paliativos, reducción de riesgos y daños y eliminacion del estigma, discriminación y criminalización hacia las personas con VIH, Hepatitis, TBC e ITS.

La respuesta es intersectorial porque incluye abordaje interdisciplinario, desde todas las áreas del Estado, no solo el Ministerio de Salud, y se prevé mayor acceso a la información y educación y sensibilización de la población. La nueva ley dará marco y comprometerá el trabajo de todos los ministerios, sociedad civil, instituciones educativas y sanitarias, sindicatos, empleadores y otros actores sociales.

El proyecto de ley es resultado del trabajo colectivo, plural y participativo de más de 40 organizaciones y redes de todo el país, que vienen trabajando su construcción desde el año 2014.

La ley vigente (23.798), sancionada en 1990, tiene una perspectiva biomédica, mientras que el actual proyecto de ley tiene un enfoque de género y de derechos humanos para asegurar los derechos y garantías inherentes a la condición humana para todas las personas con VIH, Hepatitis, TBC e ITS. Se garantizará la atención integral y la prevención de manera gratuita independientemente de la cobertura de salud. Este proyecto pone en el centro de la escena a los determinantes sociales de la salud y a la eliminación del estigma, la discriminacion y la criminalización hacia las personas con VIH. Además, incluye las hepatitis virales, otras infecciones de transmisión sexual y la tuberculosis que hasta entonces no estaban contempladas en el marco normativo, y muchas veces,la cobertura de sus tratamientos depende de la buena voluntad o de trámites engorrosos ante prestadoras de salud.

En 2021, pese a las demoras propias de la pandemia, a la falta de puesta en agenda y con algunas modificaciones en el texto, el proyecto tuvo Dictamen de las Comisiones de Salud y de Presupuesto. Al terminar el año, gracias a la presión de las organizaciones sociales, la misma fue incluida en el temario de sesiones extraordinarias convocadas el 20 de enero por el Presidente de la Nación a través del Decreto 52/22. Para ello se habían realizado acciones en redes sociales, se envió una carta a Alberto Fernández firmada por más de 1.000 personas, y se juntaron 10.000 firmas por la ley, en un día, en una actividad en simultáneo en 30 ciudades del país.

Una vez más, quedó demostrado que la lucha colectiva da resultados. Pese a no ser tratado en extraordinarias a partir del Decreto de Fernández, somos optimistas. Vamos por la media sanción. No hay más tiempo. Hasta que sea ley.